El verano en familia no es tan idílico como nos muestran las redes sociales, pero tampoco tiene por qué ser tan caótico como nos muestran algunas películas.
En este post te doy algunas pautas para poder sacar el máximo partido a estos días veraniegos.
Llega el ansiado día; llevas todo un año organizando las vacaciones. Esperas que estos días puedas descansar y conectar con tus peques y no tan peques, a los que al final entre trabajo y colegio no ves tanto como te gustaría. Sin embargo, cuando llega el momento, todo es un caos: los niños corretean, tú ya no sabes qué hacer y te planteas si de verdad valía la pena invertir tus días libres en ese viaje o todo ha sido un error.
- Flexibilidad sí, pero con límites. Es verdad que muchas veces en verano muchas de las normas que rigen el día de a día cambian: nos vamos a dormir más tarde, no hay deberes… Aun así, es importante que, aunque haya más flexibilidad, mantengamos las normas básicas de convivencia. Además, puede que con un cambio de contexto reaparezcan conductas que nos pueden ser muy molestas, como por ejemplo rabietas.
- Ajustar expectativas. Cuando muchas personas están involucradas en un plan, es probable que muchas de las cosas que planeamos no salgan perfectas o como esperábamos. Estoy de acuerdo contigo en que muchas veces es un fastidio que los planes no salgan como los organizamos, pero a veces podemos engancharnos en lo que tendría que haber pasado y no pasó y perdernos lo que está ocurriendo.
- Ten en cuenta la edad de les niñes. No es lo mismo viajar con un peque de 3 años que con un adolescente de 15. Según la edad, tenemos que tener en cuenta qué actividades podemos hacer, a qué distancia podemos viajar más fácilmente y qué podemos esperar de la conducta de nuestros hijes. Por ejemplo, si tu hije tiene 3 años, no es recomendable realizar actividades que requieran atención sostenida durante mucho tiempo como una visita guiada de larga duración o realizar un viaje en coche de larga duración, porque deberemos hacer muchas paradas.
- Diseñar actividades para todes. Las vacaciones son un momento de descanso para peques, pero también para les más mayores. Dependiendo de la edad que tengan nuestros hijos podemos hablar con elles y buscar actividades que nos interese a toda la familia y no solo a una de las partes. Ten en cuenta que si involucramos a nuestros peques en la organización de las vacaciones, este puede ser un buen momento para que aprendan a organizar, expresar su opinión y llegar a acuerdos. Además, podemos conocer a nuestres peques mejor e incluso descubrir más puntos en común de los que esperábamos. Es muy importante escuchar la idea que te propongan, aunque luego no se lleve a cabo. De esta forma podemos favorecer la comunicación en familia y si mantenemos la calma expresando nuestra opinión y escuchando las de les demás podemos ser un modelo para todes.
- Aprovechar la oportunidad para pasar tiempo con nuestros hijes y, sobre todo, conocerles. El verano nos puede dar la oportunidad de conocer qué actividades les interesan, compartirlas con elles y poder hacer actividades gratificantes con elles, lo cual es muchas veces difícil durante el curso. Esto puede ayudar a mejorar la relación, ya que compartir actividades agradables con nuestres hijes es un factor importante en la satisfacción que tanto padres como hijes tienen con la relación.

En resumen, las vacaciones pueden ser un buen momento para fomentar la comunicación en familia, realizar actividades agradables juntes y en definitiva, conocer a tus hijes, sus intereses, gustos, aficiones…