¿Por qué el verano te sienta bien?

En vacaciones hay personas que se sienten mejor. Si tú eres una de esas personas, quédate que esto te interesa. Ten en cuenta que saber lo que te sienta bien favorece que puedas intentar tenerlo en cuenta cuando no estés en vacaciones.

Aquí van algunas cosas que hacen que las vacaciones sean esa época que más te gusta del año:

  • Reducción de estresores: En algunos trabajos la jornada se reduce, por lo que el tiempo que te expones a esos estresores lo hace también. Además, dependiendo de tu trabajo en muchas ocasiones la demanda se reduce, lo que hace que en esas horas tengas menos objetivos alcanzar.
  • Aumento de actividades gratificantes: En verano probamos o retomamos actividades que muchas veces hemos dejado abandonadas por las obligaciones del día a día. Quizás el hecho de que repercutan de forma positiva en tu estado de ánimo puede darte pistas de qué es realmente importante para ti y qué no. Por ejemplo, para muchas personas puede ser la oportunidad de pasar tiempo con sus peques, los cuales a veces no tienen el tiempo de disfrutar.
  • Cambio de contexto: Si tienes la suerte (y la economía) para poder irte de viaje, puede que salgas de tu ambiente que tienes asociado a estrés o ansiedad y pases a otro ambiente nuevo, el cual al ir asociado a actividades que pueden ser gratificantes para ti como ir a la playa o andar en el monte. 

Esto último es importante porque puede pasar que sintamos que esos sitios en los que veraneamos son geniales y nuestro lugar de procedencia es terrible. Es verdad que el diseño de las grandes ciudades no es el más amigable ni relajante, pero la capacidad de asociar situaciones con sentimientos también tiene mucho que ver. Tu ciudad al final está asociada con atascos, deberes y trabajo y tu lugar de vacaciones con actividades que te gustan, tiempo con quien tú elijas… Obviamente para nuestro cuerpo va a ser más interesante acercarse aquello que le gusta más y lo va a ver como genial mientras que va a querer alejarse de lo que no y va a tratar de verlo como algo horrible.

En consecuencia, ¿qué podemos llevarnos de nuestro bienestar vacacional a la vuelta de vacaciones?

  • Intenta actuar de forma coherente con nuestras prioridades. Quizás tu espacio mental y tu tiempo se puede dedicar a tus hobbies, tu familia o amistades, en vez de a esa tarea de tu curro o a tu jefe.
  • Incorpora de forma gradual los estresores. No meternos de golpe en la rutina, sino, si es posible, darnos unos días para poder entrenar a nuestro cuerpo en la vuelta.
  • Normaliza lo que sientes. Volver no es agradable, y es normal que tu estado de ánimo baje. Intenta huir de esos artículos que tratan de hacer de eso un trastorno llamándolo depresión postvacacional

Muchas veces las personas que estáis en terapia sentís una mejoría brusca por todas estas cosas que hemos comentado y sentís que no necesitáis seguir. Con esto no pretendo desanimarte, pero nuestro objetivo en terapia es que los cambios que hagas se mantengan en el tiempo y que este sentirte mejor se mantenga en septiembre, octubre y los meses y años que vengan. Dicho esto, todo se puede hablar y si te sientes así quizás vale la pena hablarlo con tu psicóloga y ver qué se puede hacer.